Que tentación, que necesidad.  Nuestro festín, tan particular.
Soy el culpable si a toda hora me ven,  
matando el tiempo para volverte a ver.
¿Como explicar la primera vez que te sentí corriendo por mi ser?
Con tanto fuego se me quemó el corazón, y como un adicto me enamoré de vos.
Te quiero dejar y no puedo soltarte,  sos un vicio feroz, te sigo a todas partes.


Aunque la verdad para serte sincero, la felicidad sin vos es puro cuento...